Escuela de Decoración: Cómo elegir una alfombra.

Las alfombras son un detalle en la decoración que brinda calidez, además de ser un excelente recurso para agregar color y “amarrar” un esquema de colores.

Para sacarles provecho hay que saber comprar el tamaño y la forma que mejor se va a lucir, y es por eso que hoy te damos algunos puntos que debes tomar en cuenta cuando seleccionas tu nueva alfombra.

Foto: Lauren Conrad

Dónde:

Considera el espacio en el que vas a colocar tu alfombra; por ejemplo, la cocina o el pasillo van a tener más tránsito, por lo que debes comprar una que tenga un material mucho más resistente.

Foto: Contemporary Rugs

Además, es mejor que tenga colores oscuros y patrones que disimulen las manchas.

Forma:

Las alfombras que encuentras en el mercado pueden ser redondas, rectangulares, cuadradas o asimétricas (como un cuero de vaca, por ejemplo). Existen algunas empresas que hacen las alfombras a la medida, uniendo módulos cuadrados.

Una alfombra redonda es ideal bajo una mesa redonda, o en una entrada de casa. Las rectangulares largas y angostas, llamadas también “caminos” lucen mejor en el pasillo o cocina; mientras que las rectangulares tradicionales son prácticas en la sala y el dormitorio.

Las alfombras asimétricas pueden ser un detalle por si mismas o se pueden colocar sobre otra alfombra para darle mayor textura, dimensión y color.

Foto: Eyekonn

Tamaño:

Siempre es buena idea hacer un pequeño plano con las medidas del espacio, es un paso sencillo que te va a ahorrar muchas frustraciones.

Foto: One Kings Lane

La regla de oro es evitar la “alfombra voladora”, que es la alfombra demasiado pequeña que “flota” en el medio de la habitación sin tocar ningún mueble. Un secreto es crear el tamaño que piensas comprar uniendo pliegos de papel periódico para que pruebes la medida en el espacio antes de comprarla.

La alfombra en la sala debería por lo menos tocar las patas frontales del sofá o quedar debajo de todos los muebles; en el comedor debe permitir que la silla se extienda sin salirse de la alfombra y en el dormitorio deben quedar dos tercios de la alfombra debajo de la cama. También podrías poner dos “caminos” al lado de la cama o uno al frente.

Foto: Rugs of Beauty

Color y Estilo:

Procura que la alfombra sea un complemento al estilo de tu decoración: puedes usarla para agregar color o para unificar los colores en un espacio. Si ya tienes muchos colores puedes seleccionar una alfombra de un color sólido, sin diseño, para que apacigüe todos los elementos en juego. También podrías usar una alfombra colorida como punto de partida y escoger elementos que le combinen y complementen.

Foto: Balochraaj

 

Materiales:

Actualmente se encuentran alfombras en gran variedad de fibras y materiales. Por regla general los materiales sintéticos serán los más resistentes y fáciles de limpiar. Algunos ejemplos son acrílico, que se parece mucho a la lana, y polipropileno.

También puedes conseguir las alfombras en materiales naturales como la lana, (que a veces se mezcla con viscosa o seda para darle brillo) algodón, yute o sisal. Las alfombras de lana son las preferidas por su textura y suavidad, aunque suelen ser un poco más costosas.

Las alfombras de yute o sisal son bastante resistentes, aunque pueden sentirse un poco rugosas, son ideales en lugares calientes.

Foto: The Star

Muchos diseñadores coinciden en que las alfombras son prácticamente indispensables en un espacio bien decorado… ¿qué piensas tú?

 

 

 

 

 

 

 

 

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